Grupo DRV Phytolab 902 10 00 21

ADN, piel y envejecimiento: cómo envejecemos

Cómo envejecemos

¿Sabías que la genética determina en un 60% cómo envejecemos?

Al igual que ocurre con el aspecto físico, nuestra genética también influye en el proceso de envejecimiento de la piel. De hecho, recientes estudios han probado que nuestro ADN determina en un 60% cómo envejecemos. ¿Sabías que unos 1.500 genes están involucrados en el proceso de envejecimiento de la piel? Todos estos genes son los que se encargan de darle a nuestra piel su humedad, textura, elasticidad o capacidad antioxidante. Hoy te hablamos de los factores genéticos que influyen en cómo envejecemos:

#1. ¿Cómo envejece el ADN?

A medida que nos hacemos mayores, nuestro código genético sufre alteraciones y daños provocados por muchos factores. Además, algunos genes que habían permanecido silenciados, se activan. Y por ello, el conjunto del ADN suele funcionar un poco peor. Por ello, los daños en el ADN pueden tener dos consecuencias: o la célula muere, o se transforma. Esto último significa que uno o más genes pueden cambiar sus propiedades. De esta forma, genes encargados de la hidratación, la textura o la tersura de la piel, pueden dejar de funcionar, acelerando el proceso de envejecimiento.

#2. ¿Qué daña el ADN?

Las sustancias que pueden dañar y causar mutaciones en el ADN se llaman «mutágenos». Los radicales libres, por ejemplo, son una especie muy común de estas sustancias. Estos en concreto son productos normales del metabolismo y no pueden evitarse, pero hay otros «artificiales» que deberíamos evitar. Algunos de estos son aquellos que derivan del humo del cigarrillo, de las radiaciones solares o de la contaminación.

#3. ¿Qué consecuencias se aprecian?

El envejecimiento prematuro se da cuando nuestro código genético se daña, cambiando por completo el aspecto de nuestra piel. Por ello, podemos aparentar más edad de la que realmente tenemos. Y es que, la acumulación de mutaciones en el ADN son, entre otras cosas, un mecanismo de envejecimiento. Entre otras consecuencias que pueden apreciarse, están las siguientes:

  • Ralentización en la capacidad de la regeneración de la piel.
  • Aparición de arrugas y sequedad.
  • Aparición de manchas.
  • Deshidratación.

#4. ¿Cómo evitar estos daños?

Los daños en el ADN que aceleran el envejecimiento, pueden prevenirse evitando daños como el tabaquismo o la exposición excesiva al sol. Es por esto muy importante utilizar protección solar cada día. Por otro lado, llevar una dieta rica en antioxidantes, también puede ayudar a hacer frente a la acción nociva de los radicales libres. Además, realizarte tratamientos profesionales que traten de frente este problema, también es fundamental, así como un cuidado adecuado de la piel.

Descubre la línea Infini Jeunesse de ANESI en PLEI

Mónica Gallego
No Comments
Leave a Comment: